jueves, 14 de octubre de 2010

EL PCAL-BURGOS PROPONE AL AYUNTAMIENTO QUE APLIQUE UNA TARIFA PROGRESIVA DE AGUAS POR RAZONES ECONÓMICAS Y ECOLÓGICAS

La Agrupación en Burgos del PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-Burgos), ante la inminente elaboración de la propuesta de tasas e impuestos municipales en el Consistorio burgalés para 2011, ha elevado al ejecutivo local que preside Juan Carlos Aparicio la propuesta de implantar una Tarifa Progresiva para el cobro de la Tasa de Aguas, que grave los consumos excesivos y que permitiría simultáneamente reducir el coste del agua para la mayor parte de los vecinos, recaudar más recursos económicos por dicha tasa, implantar criterios ecológicos en el abastecimiento y saneamiento, y finalmente, reducir el consumo de agua en la ciudad, que posee uno de los consumos per cápita más elevados de las capitales españolas.

Los castellanistas burgaleses consideran que la actual Tasa de Abastecimiento y Saneamiento que cobra el Ayuntamiento de Burgos a los domicilios de los burgaleses es manifiestamente obsoleta, desincentiva el ahorro de un bien escaso como el agua, no es ecológica, genera mayor volumen de aguas contaminadas a depurar, y genera la paradoja de que le resulta más barata el agua a quien más consume (al haber un fijo por conexión y costar el precio del metro cúbico lo mismo a cada particular independientemente del consumo).

Desde el PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-Burgos), se recuerda que el consumo de agua para uso doméstico en la ciudad es aproximadamente el 48,5% del total del gasto urbano equivaliendo a unos 230 litros por habitante y día (según Ayuntamiento de Burgos); otros estudios dan cifras de unos 180 litros/habitante y día; se trata, en cualquier caso, de una cifra elevada frente a otras ciudades españolas como Barcelona (donde se consume una media de 119 litros por habitante y día); Valencia, 121; Madrid, 124; Santander, 132, Vitoria, 112, ó Sevilla, 137. Parece obvio la necesidad de articular tanto campañas cívicas para un uso más racional del agua, como actuaciones para frenar la pérdida de agua de abastecimiento por fugas de la red de distribución. Obviamente, todos los técnicos coinciden en que es preciso involucrar el coste del agua en todas las medidas de ahorro de agua en la ciudad por parte de los Ayuntamientos.

Los castellanistas burgaleses consideran que es preciso modificar la tarifa de consumo de agua, haciéndola progresiva, de forma que se penalicen los consumos suntuarios y despilfarradores del agua, tal y como ocurre en la práctica totalidad de las ciudades de nuestro entorno (Palencia, Vitoria, Valladolid, Madrid, Bilbao, Santander, Pamplona, etc...). Burgos es sorprendentemente una de las pocas ciudades donde cuanto más gastas más barata te sale el agua. En la actualidad el coste por metro cúbico de agua en Burgos, independientemente del consumo, es 0,2847 por abastecimiento más 0,2919 por saneamiento, es decir 0,5766 €). Proponemos desde PCAL-Burgos, una tarifa progresiva simplificada para el abastecimiento y saneamiento en Burgos, con solo tres tramos de coste según el consumo:

Una tasa de 0,45 €/m3 (una reducción del 22% sobre el precio actual) para consumos hasta 100 litros/hab.día (hasta 25 m3 por familia de cuatro miembros cada dos meses).
Un tasa de 0,75 €/m3 para el tramo de consumo de 100 a 200 litros/hab.día (tramo de consumos entre 25 y 50 m3 por familia de cuatro miembros cada dos meses).
Y una tasa de 1 €/m3 para el tramo de consumo superiores a los 200 litros/hab.día, (tramo de consumos superiores a 50 m3 por familia de cuatro miembros cada dos meses).
La progresividad del coste del agua en función de los consumos es baja en relación a lo que ocurre en otras ciudades de nuestro entorno, ya que el m3 más caro es 2,2 veces más caro que el m3 más barato, mientras que por ejemplo en Valladolid, la misma proporción es de 3,7 veces.

Los castellanistas burgaleses critican además que la tarifa de Aguas de Burgos es de las pocas que no incluye una política de exenciones ni bonificaciones. Así, desde el PCAL-Burgos proponen las siguientes reducciones de precios y bonificaciones:

§ Bonificar a las familias numerosas y aquellos hogares con cinco o más residentes con una reducción del precio del agua del 20%.

Bonificar los hogares que utilicen dispositivos de ahorro de agua, con un 10% de reducción en el precio del agua.
Exención Social a aquellos clientes hasta 25 m3/bimensual que acrediten no poder hacer frente al coste de la factura del agua.
Desde el PCAL-Burgos se recuerda que la tarifación del agua es un instrumento esencial en las políticas de ahorro del agua, ya que:

Está demostrado que reduce la demanda de agua (podría contribuir en reducir hasta un 35% el consumo doméstico de agua (el 50% de lo que consume la ciudad), pasando de 180 litros.habitante.día a 120. Lo que permitirá resolver problemas de demanda como los planteados por la Mancomunidad Campos de Muñó”.
Reduce la contaminación: menos agua consumida, genera menos aguas residuales, lo que mejora el tratamiento depurador de la EDAR, y la calidad de las aguas vertidas, en un momento en que la Estación de Villalonquéjar está casi saturada.
Es coherente con la aplicación de la Directiva Marco de Aguas de la Unión Europea, que implica repercutir los costes del agua en los usuarios y disminuir los consumos.
Desincentiva los consumos suntuarios, elevados y despilfarradores.
Significará un ahorro del coste del agua para el 70% de los hogares burgaleses de en torno al 20% de su factura actual, mientras que el 15% de los hogares que más agua gastan (casi el 40% del agua consumida), serán penalizados.
Aumentará la recaudación en torno al millón de euros, que podrá dedicarse a políticas activas de reducción del consumo de agua y de mejora de la red de distribución eliminando pérdidas.
Finalmente para el PARTIDO DE CASTILLA Y LEÓN (PCAL-Burgos), estas medidas deben formar parte de una políticas de sostenibilidad urbana y de una gestión más ambiental y racional del agua en la ciudad de Burgos que, al menos, debe incluir:

Un compromiso municipal con el medio ambiente, promoviendo como exige la legislación europea, el uso de agua reutilizada para limpiezas viarias, baldeos y riegos, y no de agua potable como hace el consistorio burgalés, que suponen casi el 30% de todo el agua urbana consumida por la ciudad.
Debe realizarse una política de gestión del agua en la ciudad mucho más racional y ecológica, evitando el actual despilfarro, tanto por pérdidas de la red de distribución, como por hábitos consumistas suntuarios, que provocan que Burgos sea una de las ciudades españolas con mayor consumo por habitante de agua potable. Para ello deben articularse campañas de concienciación ciudadana, sensibilizando a la población sobre el valor del agua como recurso ecológico escaso.
Respecto al uso de agua potable industrial (que supone el 22% de los consumos urbanos), desde PCAL-Burgos se propone la elaboración de un plan de ahorro y gestión integral de agua por parte de las industrias burgalesas
Avanzar en la construcción de una red de colectores urbanos separativa, que garantice que las aguas pluviales sean vertidas al río, las aguas residuales domiciliarias se traten en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), y las aguas residuales industriales tengan un tratamiento específico previo antes de su vertido o llegada a la EDAR.
Modificar la Ordenanza de Vertidos del Ayuntamiento de Burgos, haciéndola más estricta y coherente con la Directiva Europea de Aguas, controlando de forma más eficiente los vertidos industriales, actualizando las sanciones, penalizando los comportamientos reincidentes y garantizando la protección del medio hídrico y del subsuelo.
Tras casi once años de paralización del proyecto de ampliación y modernización de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Burgos, debe realizarse de forma inexorable, tanto por las necesidades del crecimiento residencial de Burgos y su Alfoz, como por las necesidades que tienen implícitas las nuevas industrias. El proceso de ampliación de la EDAR debe incrementar el caudal medio de agua residual que puede tratar (llegando a los 2.000 litros/segundo), y avanzar en los niveles de depuración (llegando al 95% en sólidos en suspensión, al 97% en DBO) e incluyendo tratamientos de eliminación de nitrógeno y fósforo, para evitar la eutrofización de la cuenca aguas debajo de la ciudad.